
El tió congelado es una fábula original que quiere ser fiel a la mitología y simbología que rodean el ritual del tió, que se remonta a tiempos inmemoriales. Una escenografía atractiva, música y efectos sonoros crean un sugerente clima habitado por personajes diversos.
DURACIÓN: 35 min. aproximadamente
Un leñador acoge un tronco misterioso que, gracias al fuego y la magia, se convierte en un tió de Navidad, llevando alegría, alimentos y el ciclo renovador de la naturaleza.
Empatía, solidaridad con el sufrimiento de los demás. Ecología: explotación sostenible, reciclaje. Comprensión del ciclo de vida-muerte. Poner en valor el mito, la leyenda, el cuento…, como medio de dar sentido a las cosas, sobre todo en el contexto mágico de la Navidad (que culmina con la magia de los Reyes…).
La propuesta parte del respeto a la mitología y simbología ancestral del ritual del tió, anterior al cristianismo. Se reflejan, de forma implícita, los rituales de fertilidad, la transformación mágica de restos en alimentos, la relación con el fuego y el solsticio de invierno, y el ciclo vida-muerte a través de las cenizas fertilizadoras. Se añade el elemento del fuego duende, vinculado a la materia en descomposición ya los espíritus, con un carácter benigno y coherente con la historia. También se establece un paralelismo simbólico entre golpear el tió, batir almendras y atizar el fuego, incorporando una práctica tradicional de forma pedagógica.